Mostrando entradas con la etiqueta TURISMO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TURISMO. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de julio de 2010

EL SUPER DE LOS VIAJES


LA GRAN TRAGEDIA DE LA VIDA NO ES QUE MUERA EL HOMBRE, SINO QUE DEJE DE VIVIR.
 
El Sol saldrá a las 18,01h. y se pondrá a las 18,08h.

Llega el verano y a muchos nos entra la prisa por acudir al super para comprar viajes enlatados. En estos bazares se encuentra todo tipo de destinos que, perfectamente clasificados en estanterías, pueden servirse empaquetados al abonar en caja. Normalmente expenden productos de los cincos continentes, y al recorrer sus pasillos pueden encontrarse países y destinos de delicatessen.
De hecho, la variedad de la oferta es amplia y trata de satisfacer los gustos de toda la población. Desde los viajes familiares a Portaventura, pasando por los cruceros para "singles" y terminando por los selectos hoteles naturistas.

Se trata de supermercados especializados en llenar el tiempo vacío con programas de glamour diseñados para exprimir el bolsillo del viajero. En ellos, lo importante es satisfacer a un cliente necesitado de confort y aventuras con el mínimo esfuerzo. No dudarán en vender como auténticas visitas,  lugares amañados donde sus participantes se mudarán de ropa previamante para hacer sentir al viajero que se encuentra con lo más genuino y auténtico del lugar.

Estos supermercados, capaces de hacer asequibles mediante distintas modalidades los sitios más dispares, no dudan en ofrecer comida industrial disfrazada de autóctona. Venderán un tipismo que el viajero inmortalizará en su consabido vídeo para pesadez de quienes después tengan que aguantar los detalles de sus vivencias. De hecho, el producto final que llega  a las estanterías ve incrementado su precio por intermediarios que no se muestran a los ojos de quien compra.

Llega el verano y, con él, las expediciones organizadas a esos mismos lugares en los que las agencias de viajes pasearán al afortunado turista deprisa y con el tiempo justo para degustar lo que el estante ofrecía con tanta convicción. Se trata de ofrecer decorados sugerentes en los que el viajero se pueda apuntar a experiencias, aunque sean un fraude, de aventura, conocimiento de culturas o de paisajes maravillosos que verá desde los cristales de un autobús.

martes, 20 de abril de 2010

VIAJAR DE TIO GILITO (PARTE I)

LA FELICIDAD RESIDE EN EL OCIO DEL ESPÍRITU. Aristóteles

El Sol saldrá a las 5,56 h. y se pondrá a las 18.02 h.

A uno le gusta viajar y hace tiempo que aprendió -de hecho fue lo primero- que el mundo es muy grande y peligroso, y que además, malnacidos e hijos de mala madre hay en todas partes partiéndose de risa por tu cara de guiri.  Para muchos de ellos, los turistas son angelitos del cielo a los cuales desplumar por obligación y es que, no puede ser de otra manera
 cuando uno se presenta como si fuera el Tío Gilito desentonando y mostrando un fajo de dólares en el bolsillo de la camisa.

Para viajar hace falta oficio y éste se adquiere con las penurias y la inteligencia, porque las reglas de juego del lugar al que vas no son las mismas que las del patio de nuestra casa. Pagar mordidas, sobornar en puestos fronterizos o inscribirte en el registro de entradas del país con una nacionalidad a la que no perteneces pueden ayudar -de hecho lo hace- a que andes el camino un poco mejor. El mundo no es un  folleto de viajes y andarlo con seguridad -aunque lleves los calzones marrones- exige tenerlos bien puestos y ponerte en manos de guías nativos bien untados.

Las historias de viajes siempre van adornadas de belleza y humanidad -que también existe-, pero en el afán de idealizar lo realizado se omiten los robos y las extorsiones. Y es que viajar a sitios raros te expone a que te metan mano y se te quede el careto amarillo cuando te la hinquen. Uno se acuerda bien de algunos cambios de moneda que no debiera haber hecho o de tener que pasear acompañado con un madelman delante y otro detrás por algunos mercados a los que todavía no sabe si debió ir.

De la misma manera que me he encontrado a viajeros que sabían lo que hacían, también he hallado a otros en países tropicales protestando por los mosquitos o, a incautos en bazares con los bolsos abiertos y camiseta de la selección poniéndoselo a huevo para que les dieran matarile a la cartera. Luego son estos últimos los que reclaman seguridad y protestan ante la agencia de viajes,  de la misma manera que te encuentras a espabilados en lugares a los que nadie les ha mandado ir y que cuando les hacen papilla claman a la embajada -que nunca está disponible- y piden a quien les corta las pelotas un móvil para llamar a casa.

Y es que una cosa es ser bobo y dejar que te desplume una compañía de viajes poniéndote un guía con un banderín y, otra es que se te quede la misma cara e implores a la Convención de Ginebra mientras solicitas -con instancia incluida- que respeten tus Derechos Humanos allí donde no valen nada.

lunes, 22 de junio de 2009

- BRIONES BIEN MERECE UNA VISITA


Viajero si te encuentras cerca de Briones para y disfruta de su encanto. Tierra de Berones en lo antiguo y hermana de vascos y castellanos, se halla cerca de ambas comunidades. De planta medieval, es una delicia pasear por sus calles en especial en las Jornadas Medievales declaradas de Interés Regional.

Desde las Cuarenta -así llamadas porque los lugareños dicen que desde allí se contemplan 40 Iglesias- se divisa la Llanada alavesa, con la Sierra de Cantabria al fondo. El Castillo Davalillo, perteneciente a la villa vecina constituye una hermosa vista desde el Torreón.

En las Jornadas Medievales la Plaza, calles adyacentes y parroquia abren sus soberbios portalones para mostrarnos su magnífica Botica y todos los oficios propios de la época. Veremos cetreros, carboneros, acuñadores de monedas... y seremos acompañados por soldados, leprosos, monjes... Canciones de época y justas de caballeros tienen lugar en la Plaza. En torno a la calle Bergareche el gentío puede disfrutar de palacios de fachada renacentista y barroca. La Iglesia bien merece una parada y si la ocasión se presenta sentarse a escuchar la melodía de su órgano.

La villa magníficamente transformada por sus habitantes y amigos nos retrocede en el tiempo y nos brinda la oportunidad de satisfacer el apetito con biandas y buen vino riojano.

Los Amigos de Briones y su Ayuntamiento acogen al forastero -al que tratan de amigo- en un intento , que consiguen, de transformar su extraordinario casco urbano en un conjunto medieval donde conviven todos los oficios de la época.