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sábado, 27 de febrero de 2010

DIMITAN, POR FAVOR.




QUIEN SE VENGA DESPUÉS DE LA VICTORIA NO ES DIGNO DE VENCER de Voltaire
El Sol saldrá de las 6.10 h. y se pondrá a las 18,16 h. Mañana habrá Luna llena.

Cuando Air Madrid, al igual que Air Comet con el presidende de los empresarios a la cabeza, dejaron tirados a cientos de pasajeros en los aeropuertos, Fomento se tuvo que hacer cargo de los gastos ocasionados por los causantes. Su intervención pudo ser más o menos afortunada, pero lo cierto es que se causó un quebranto económico a la administración de 6,8 millones de euros por el traslado de 5800 viajeros en la Navidad del 2006. Ahora resulta que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid librará a la compañía del pago de dicha cantidad porque Fomento no ha acreditado convenientemente el gasto.

Por eso uno teme que con Air Comet ocurra los mismo y el gasto de los 6.3 millones de euros en trasladar a 4215 pasajeros en la pasada Navidad pase también a ser pagado a escote por todos los contribuyentes. Eso sí, luego nos contarán monsergas y nos justificarán lo injustificable.

Por si fuera poco, el presidente de los empresarios - Gerardo Díaz Ferrán - sigue en su cargo luciendo el palmito a pesar de haber dejado desasistidos a miles de personas, del mismo modo, que no se da por aludido el responsable de Fomento que le afecte la sentencia. Ambos permanecen en sus puestos, bien amarrados a la silla. De ahí no les mueve ni la ciclogénesis explosiva que atravesará el país en el día de hoy.

Resumiendo, la palabra dimisión no existe para estos defraudadores de la moral y amantes de la doblez. Al contrario, se pasean por el mundo con la cabeza altiva, presumiendo de su buena gestión en sus Organizaciones correspondientes, sin percatarse siquiera del estupor que produce semejante desidia.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

LA CULPA ES DEL GOBIERNO


No es bueno hacer leña del árbol caído, pero es cierto que, dependiendo de su tamaño, el poder realizarlo tiene su aquél. Mientras un mantero es expulsado del país (el hecho sucedió en la población cántabra de Castro Urdiales) por vender CDs, el dueño de Air Comet se pasea por el mundo, después de haber estafado el sueldo a más de 600 trabajadores y el importe de los billetes a unos millares de viajeros. Con un par; así, a lo grande.

Mientras el empresario caído se aferra a su puesto de presidente de la CEOE, pide al gobierno una ayudita de 110 millones de euros. Al mismo tiempo, trabajadores y usuarios reclaman al mismo gobierno recolocaciones y billetes. En fin, que en este país de listillos, la culpa siempre la tiene el mismo. Ni dios se da por enterado de sus desmanes, ni se hace responsable de sus decisiones, porque la responsabilidad siempre es de otro.

Y así nos va, bebiéndonos la vida a trago largo mientras sea otro quien pague o le podamos endiñar la papeleta. Cuando la cosa va bien nos mimetizamos como el camaleón y aquí todos amigos. Pero en el momento en que se tuercen las cosas sale a relucir nuestra sabiduría ancestral, heredada de siglos de mestizaje, para mirar hacia otro lado, poner cara de sorpresa y apuntar con el dedo acusador.

Cuando caen chuzos de punta y la tormenta nos pilla con la barbacoa, como ejemplo de cinismo muy propio de lo hispano, miramos a otro; a ese pardillo hombre del tiempo, al que ese día ni siquiera consultamos. En Air Comet nadie vio venir el desastre. Como siempre, todos mirando hacia otro lado, al suyo. Tiempo habrá después, cuando el desastre nos fastidie la barbacoa, para exigir derechos y justicia; cada uno la nuestra.

Mientras tanto, un mantero es expulsado del país por vender CDs y no tener a quién echarle el muerto. No ha aprendido que en este solar ibérico se juega a "tonto el último" y a que la culpa siempre la tiene otro. Quizás sea porque él siendo joven ya tuvo que coger la vida por los huevos y enfrentarse a ella en una patera a vida o muerte. No entenderá por qué quienes disfrutaban de la fiesta acusan al gobierno por terminarse la bebida.