Mostrando entradas con la etiqueta ARQUITECTURA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ARQUITECTURA. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de febrero de 2010

THE ARK

The ArK (1989-1992) fue construido por Ralph Erskine en un contexto urbano altamente densificado donde destacaba una vía de ferrocarril y un paso elevado de una autopista. De forma aproximadamente ovoide, su construcción gira en torno a un gran atrio que obliga al edificio a cerrarse sobre sí mismo en forma de caparazón.
En su realización, Erskine muestra su experiencia en proyectos de vivienda social realizados en su Suecia de adopción. El proyecto se realizó en un emplazamiento urbano poco atractivo donde sobresale este edificio contemporáneo de oficinas con fines comerciales.



ATRIO: Proporciona luz y ventilación a la zona de oficinas. Los huecos de los forjados ofrecen una amplitud espacial entre la planta y los diferentes pisos.


VENTILACIÓN: Un sistema informático regula su uso dando prioridad a la ventilación natural a través del atrio.

LUCERNARIO: Permite la entrada de luz natural al atrio. En la estructura de vidrio se abren automáticamante unos respiraderos en caso de incendio con el fin de evacuar el humo.

TORRE-MIRADOR: En realidad se trata de una sala de reuniones de forma caprichosa que rompe el envolvente del edificio.

TERRAZA: Están protegidas por el vuelo de los aleros y aisladas del ruido del tráfico.

CUBIERTA DE COBRE: Junto con los paneles que ocultan los bordes de los forjados, adquieren con el tiempo una pátina oscura característica.

USO COMUNAL: Dentro del solar se construyó un edificio de dos plantas para uso comunitario. Se trató de una compensación al promotor por el uso comercial del espacio.

ESTRUCTURA DE HORMIGÓN: Son la base del edificio y refuerzan la rigidez del mismo.

TORRES DE ASCENSORES: En un núcleo constructivo se alojaron la escaleras, ascensores y los sistemas que proporcionan aire presurizado al atrio central.

TEXTURAS: Las torres y las estructuras de hormigón van revestidas de ladrillo; la cubierta, de cobre; y el cerramiento de paneles triples, de vidrio, para aislar el edificio.

martes, 5 de enero de 2010

TORRE DUBAI


En el secarral de Dubai se ha construido la mole más alta del mundo, para desafío de la ciencia e idiotez de su jeque. Algunas televisones retransmitieron en directo el evento y los medios de comunicación hoy reproducen al unísono los datos del edifio. Que si mide 828 metros, que si participaron 12.000 trabajadores....; en fin, los mismos datos en todas partes para alegría del periodismo de investigación.

Hay quien dice que su inauguración será como el espíritu divino e insuflará optimismo a la mermada economía del emirato, cuyo consorcio público -Dubai World- arrastra unas deudas de 26.000 millones de dólares. Pero no importa, para sus impulsores es la joya residencial del Golfo Pérsico y símbolo del milagro económico del país.

Lo que las crónicas no cuentan es que los parias que trabajaron en su realización cobraron entre 30 y 60 dólares al mes. Ocultan que en Dubai se les esconde en barrios marginales para que no empañen la buena imagen del emirato y no se dice que para no perder tiempo, muchos de ellos durmieron en la misma torre. No se sabe el número de accidentes laborales que hubo en los 6 años que duraron las obras, ni se recordará a esos paquistaníes, indios o habitantes de Bangladés que se dejaron la vida en este proyecto faraónico.

Uno se pregunta -perdón por la expresión, pero me sale del alma- qué cojones pinta semejante monumento a la estupidez en un emirato plano, donde sobra espacio por todas partes. El consumo energético de semejante mastodonte es tan grande como escaso el respeto a los Derechos Humanos por parte de sus jeques. Y como la insensatez les parece poca, ya tienen en construcción otra torre que supere a ésta en altura. La pregunta es qué pasará en Dubai el día en que se estropee el aire acondicionado. Que nos les pase nada, porque si hay algo seguro es que tarde o temprano se averiará.