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jueves, 29 de julio de 2010

LO NUEVO ES POSIBLE.



NADIE HARÁ POR TI ABRIR LA PUERA QUE CONDUCE A LA ILUSTRACIÓN.

El Sol saldrá a las 18,03h. y se pondrá a las 18,10h.

Las historias no son lineales. Se hacen con acumulación de fuerzas que  modifican ideas y proyectos para instaurar otros nuevos dando lugar a tiempos con sus propias historias. Este sistema económico necesita alternativas y, hasta que estas aparezcan, no queda otra que seguir empujando para que sea posible una nueva sociedad con unos valores distintos. Lo viejo se resiste a morir y para ello pone impedimentos de todo tipo para que nazca lo nuevo.

Mientras tanto habrá que seguir apoyándose en lo que se tiene para alumbrar un orden social con unos valores que permitan unas políticas diferentes. Habrá que dotar a los países del Sur de la tecnología necesaria para crear valor añadido a sus productos que eviten ser meros exportadores de materias primas a precios impuestos por terceros. Los estados, tanto importadores como exportadores, tendrán que realizar transacciones económicas con criterios de sostenibilidad  medioambiental que no degrade la salud del planeta. Para ello será necesaria una legislación ambiental internacional rigurosa efectuada bajo principios ecológicos y de justicia social, que además de mitigar el calentamiento del planeta reduzca la diferencias entre las personas.

Tendremos que aprender a hacer un uso responsable de los bienes naturales y aplicar políticas que tiendan a su preservación. Así como forjar condiciones de paz duradera entre las naciones, erradicar el hambre y los desequilibrios sanitarios. Es posible otro mundo que tenga como propósito salvaguardar la vida de todo orden en el planeta bajo unos principios y valores distintos a los que rigen las políticas sociales y económicas actuales.

Estamos obligados a pensar diferente y a cambiar nuestras conductas. No puede ser bienvenido que unos crezcan desmesuradamente en detrimento de otros, olvidando que todos somos hijos de la misma tierra y que compartimos los mismos genes. Precisamos de una sociedad nueva que genere menos detritus, porque nos va en ello la vida de las generaciones venideras; pero no podrá ser bajo los mismos criterios y pensamientos de quienes alumbraron ésta. Ellos no están capacitados, pero son ellos mismos y sus fantasmas, así como la falta de ideas, quienes no facilitan un nuevo orden social. 

jueves, 15 de abril de 2010

TU VIDA



ES POSIBLE DAR SIN AMAR, PERO NO ES POSIBLE AMAR SIN DAR. R Brounstein

El Sol saldrá a las 5,57 h. y se pondrá a las 18,03 h.

Tienes una familia a la que adoras y es posible que también tengas que marchar cada mañana a trabajar o quizás a estudiar. Tienes tu vida y disfrutas, en la medida  que puedes, de esas comodidades que nos proporciona la tecnología. Perteneces a una sociedad que te permite desplazarte libremente y disfrutar de comodidades impensables hace 50 años.

Puede que no lo sepas, quizás porque vas muy deprisa y queda para otros, pero tú tienes otra vida en la indecencia de ese que come una vez al día mientras tú lo haces cinco veces o en ese mantero que, por no tener papeles, no tiene derecho a la existencia. Tu vida, esa que muchas veces desprecias por la mala suerte que te acompañó, se pierde en las cloacas de barrios marginales o en la vergüenza de tanto niño trabajador.

Te quejas de tu mala suerte y olvidas que ya te tocó el gordo al nacer en el lugar en el que vives; porque tú, que eres el hombligo del mundo, olvidas que tu vida se te escapa en los dedos que rebuscan su sustento en los vertederos de Bombay. Tú ,que echas tu mano al bolsillo y encuentras unas llaves y unas monedas, ignoras que algo tan normal constituye una excepción para  los 2/3 de la humanidad.

No se trata de que renuncies a lo que posees -te lo ganaste con tu esfuerzo y es obra de tu sudor-, pero sí que seas consciente de que tienes otra vida que dejas perder por tus justificaciones o cansancios  y de la que sólo te acuerdas cuando ojeas una revista en la peluquería o cuando algún medio de comunicación te abofetea con unas fotos espectaculares. De la misma manera que sabes que tus lamentos, olvidos o impotencia no aguantan la razón de tanta dejadez ante hambrunas, desastres naturales o pobrezas heredadas.